lunes, 26 de agosto de 2013

Fábulas


El Pavo Real y La Grulla 


Un pavo real convidó a una grulla a un festín suculento. Durante el banquete se puso a discutir con los comensales acerca de cuál de los dos poseía mejores dones personales. 
Abriendo el pavo real su cola, decía que aquel abanico de finísimas plumas no tenía en el mundo otra cosa que le igualara en perfección y hermosura. 
- Ciertamente – respondió la grulla -, confieso que eres más hermoso que yo, pero si tus plumas son más vistosas que las mías, en cambio no te sirven para volar. 
- Yo, con mis alas – prosiguió la grulla -. Puedo elevarme hasta las nubes, contemplando bajo mis pies todas las maravillas de la tierra. 

Moraleja: 

Nadie tenga en menos a su vecino, 
que Dios a cada uno da su cualidad. 



La naturaleza de la mente 


Se trataba de un hombre que llevaba muchas horas viajando a pie y estaba realmente cansado y sudoroso bajo el implacable sol de la India. Extenuado y sin poder dar un paso más, se echó a descansar bajo un frondoso árbol. El suelo estaba duro y el hombre pensó en lo agradable que sería disponer de una cama. Resulta que aquél era un árbol celestial de los que conceden los deseos de los pensamientos y los hacen realidad. Así es que al punto apareció una confortable cama. 

El hombre se echó sobre ella y estaba disfrutando en el mullido lecho cuando pensó en lo placentero que resultaría que una joven le diera masaje en sus fatigadas piernas. Al momento apareció una bellísima joven que comenzó a procurarle un delicioso masaje. Bien descansado, sintió hambre y pensó en qué grato sería poder degustar una sabrosa y opípara comida. En el acto aparecieron ante él los más suculentos manjares. El hombre comió hasta saciarse y se sentía muy dichoso. De repente le asaltó un pensamiento: “!Mira que si ahora un tigre me atacase!” Apareció un tigre y lo devoró. 

Moraleja 

Cambiante y descontrolada es la naturaleza de la mente. Aplícate a conocerla y dominarla y disiparás para siempre el peor de los tigres: el que mora dentro de ella misma. 
Anciano 

Anciano es quien tiene mucha edad; viejo el que perdió la jovialidad. 
La edad causa degeneración de las células; la vejez degeneración del espíritu. 
Usted es anciano, cuando se pregunta si vale la pena; usted es viejo cuando sin pensar, responde que no. 
Usted es anciano cuando sueña, usted es viejo cuando apenas duerme. 
Usted es anciano cuando todavía aprende; usted es viejo cuando ya no enseña. 
Usted es anciano cuando se ejercita; usted es viejo cuando solamente descansa. 
Usted es anciano cuando todavía siente amor; usted es viejo cuando solamente siente celos. 
Usted es anciano cuando el día de hoy es el primero del resto de su vida; usted es viejo cuando todos los días parecen ser el último de su larga vida. 
Usted es anciano cuando su calendario tiene “mañanas”; usted es viejo cuando solamente tiene “ayeres”. 
El anciano se renueva cada día que termina, porque mientras el anciano tiene sus ojos puestos en el horizonte, por donde el sol despunta e ilumina la esperanza, el viejo tiene su miopía mirando hacia las sombras del pasado. 
El anciano tiene planes; el viejo tiene nostalgias. 
El anciano lucha lo que le resta de vida; el viejo sufre lo que le falta hasta la muerte. 
El anciano lleva una vida activa, llena de proyectos y plena de esperanzas. 

Para él el tiempo pasa más rápido, y la vejez nunca llega. Para el viejo, sus horas se arrastran, destruidas de todo sentido. 
Las arrugas del anciano son más bonitas, porque fueron marcadas por la sonrisa; las arrugas del viejo son feas, porque fueron marcadas por la amargura. 
En definitiva, el anciano y el viejo pueden tener la misma edad en el calendario, pero edades diferentes en el corazón. 
Que usted, anciano, viva una larga vida, pero nunca se ponga viejo. 

PUEDES SER JOVEN Y SIN EMBARGO ESTAR VIEJO!!! 
El amor y el tiempo 

Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… como también, todos los demás, incluso el AMOR. 

Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse. 

Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el AMOR quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento. 

Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el AMOR decidió pedir ayuda. 

La riqueza pasó cerca del AMOR en una barca lujosísima y el AMOR le dijo: “Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?” – No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, AMOR… 

Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. “Orgullo te ruego… ¿puedes llevarme contigo? 

No puedo llevarte AMOR… respondió el Orgullo: – Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación? 

Entonces el AMOR dijo a la Tristeza que se estaba acercando: “Tristeza te lo pido, déjame ir contigo”. – No AMOR… respondió la Tristeza. – Estoy tan triste que necesito estar sola. 

Luego el Buen Humor pasó frente al AMOR, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando. 

De repente una voz dijo: “Ven AMOR te llevo conmigo”. El AMOR miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo. 

El AMOR se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo. 

Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El AMOR se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: “Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?”. 

-”Ha sido el Tiempo”, respondió el Saber, con voz serena. 

-¿El Tiempo?… se preguntó el AMOR, ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado? 

Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el AMOR en la vida.
 



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